Centro Cultural e Histórico José Figueres Ferrer

Exposiciones

Galería
Ólger Villegas Cruz

Galería de Arte

Durante todo el año se mantiene abierta una Galería de Arte, para que artistas consolidados y emergentes puedan dar a conocer su trabajo al público que diariamente visita las instalaciones.

Cada mes los visitantes pueden admirar distintas muestras de pintura, fotografía, escultura, dibujos, entre otras muestras artísticas.

 

Exposición de Ilustraciones y fotografías a cargo de Laura Solano y Denis Castro

 

Ilustraciones | Laura Solano

“Admiro a la gente que vence las prisas de la urbanidad y sosiega con tranquilidad al cambio súbito. Que a pesar de todo quieren ser y son, y en ese in-paz se encuentran a sí mismas.”  Trinidad Rivera de Pilón

Laura es una constructora de trazos, su inventario de paciencia siempre está al tope. Le gusta que la imagen le sugiera y en este ejercicio se encuentra una y otra vez reflejada su alma.

Una artista sin pendientes que gusta de la gráfica concreta, sus piezas bidimensionales se asoman al alba y encuentran el ocaso hasta su término.

Con los años ha acumulado victorias, sus hijos, su esposo, sus padres, sus amigos y su talento, todas suman, todas piden tiempo de pensamiento y concepto, sin derecho a clonarse o a ser un símil. En este manejo, se resuelve el día a día de su hogar y el ítem que nos convoca la imagen.

Tener sus obras en las manos se vuelve placer y privilegio, porque al leerlas se ve  esfuerzo, deseos y también una mano educada por la academia, dibujos de exquisitos detalles, personajes y buen diseño. Su producción da una enorme beta de trabajo e inspiración para continuar y, conforme recorro sus estampas, rezo para que siga produciendo igual de necia y fuerte. Deseo que con esta muestra encuentre el motor de sus pasiones, porque en las búsquedas visuales, a veces las prisas urbanas quitan y comen sueños.

A los que estamos en el campo de la representación, la idea o figuración, nos gusta toparnos con los amigos en las rutas o recovecos para caminar juntos la jornada.

 

Marcia Salas | Artista Visual

Hace más de tres años empecé este proyecto. Nunca fue para mí un pasatiempo ni lo realice solo en momentos de ocio; por el contrario, hice un compromiso con mi trabajo y me dedique a él honesta y arduamente.

Dibujar es para mí un impulso primario, puedo imaginar a los hombres de las cavernas ante esas enormes paredes tratando de plasmar sus pensamientos y percepciones por medio del dibujo.

Dibujar es un acto de magia, repetir trazos y transformarlos en texturas y volúmenes. Con ellos traté, como algún cavernario, darle cuerpo a mis pensamientos, a muchas de esas ideas que habitan mi mente, algunas como recuerdos, otras como fantasmas, todas tratando de salir.

En mis dibujos me gusta hacer repeticiones, es un sentimiento de multiplicidad casi biológico, es rememorar mis días de infancia cuando en algún charco vi una aglomeración de renacuajos. El recuerdo de ese barullo que llenaba aquel pequeño espacio con su efervescencia siempre me ha cautivado.

Inicié este proyecto con sueños e intenciones. Para esto, abrí la puerta de mis memorias obligándolas a salir en esta línea de recuerdos, los de antes y los que hoy empiezo a atesorar.

 

Laura Solano | Ilustradora

 

Curriculum

Laura Solano Vargas (1965) Nació en San José, Costa Rica. Ingresó a la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Costa Rica y se graduó de Arte Publicitario en 1988, estudia posteriormente Grabado, (hoy Diseño de la Estampa) en la misma Facultad.

Trabaja como Dibujante por 12 años en el Departamento de Publicaciones del Poder Judicial. Realiza ilustraciones en libros infantiles de Julieta Pinto, Delfina Collado, Leda Cavallini y Gioconda Batres, para instituciones como la Universidad de Costa Rica y el ILANUD. Desde el año 2000 se dedica a diversos trabajos de ilustración de forma independiente.

Participó en dos exposiciones colectivas de grabado:

 #Grabado nuevo, Grabado joven, Galería Sophia Wanamaker del Centro Cultural Costarricense Norteamericano.

Encuentro con el Grabado, Vestíbulo de la Corte suprema de Justicia, 1991.

En setiembre de 2016 realiza su primera exposición individual Línea de Recuerdos en el Vestíbulo de la Vicerrectoría de Acción Social de la Universidad de Costa Rica. Parte de esa muestra conforma esta exposición.

 

Fotografía | Denis Castro

Durante mi estancia en la Universidad de Costa Rica y, como parte de mi trabajo en la Vicerrectoría de Acción Social, he realizado una serie de giras, en un período de cinco años, a pueblos y territorios indígenas. Esto me ha permitido conocer más de cerca la vida y las costumbres de las diferentes etnias de nuestro país.

A lo largo de la historia, las comunidades indígenas de América han sido víctimas del dominio y de la indiferencia del conquistador, que busca, en ellas, solamente las riquezas al segregarlas y explotarlas. De igual manera, la ciudadanía en general las ha marginado en sus espacios y, en algunos casos, las ven como comunidades extranjeras en su propia tierra.

Esta situación sigue vigente y se acrecienta cada día al marcar una gran diferencia en la participación del desarrollo económico, social y tecnológico.

Por esta razón, es que he interiorizado en mi origen, como descendiente de aborígenes de la zona del Pacífico Central de Costa Rica, y he aumentado la sensibilidad que ya tenía ante estas temáticas, al tener la oportunidad de vivirlas más íntimamente, como parte de mi arraigo cultural y de mi desarrollo personal.

Denis Castro Incera

 

Curriculum

Denis Castro Incera (1967) Nació en Puntarenas, Costa Rica. Ingresó a la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Costa Rica y se graduó de Licenciado en Artes Plásticas con énfasis en Artes Gráficas, 2015

Desde el año 2003 hasta hoy trabaja como Diseñador en la Oficina de Divulgación e Información de la Universidad de Costa Rica

Anteriormente trabajo para el Directorio “GREEN BOOK” Costa Rica, World Graphics, taller gráfico-editorial, Revista “Destination Honduras”, del Instituto Hondureño de Turismo, Revista “Naturally Costa Rica”, del Instituto Costarricense de Turismo. Revista Guide Costa Rica. Corporación TAM y New World Symphony de Miami. Producción fotográfica, “Los Nuevos Sonidos del Paraiso”.

Exposiciones Individuales:

VAS de Gira, Fotografías, Sala multiusos Escuela de Estudios Generales, abril 2012.

“El juego de los Diablitos en Boruca”, Fotografìas, Vestibulo edificio Administrativo A, febrero 2015.

“Acceso de estudiantes indígenas a la Educación Superior Pública en Costa Rica” Material fotográfico sobre el desarrollo de tutorías y otras acciones en territorios indígenas. Exposición presentada en el XXII Congreso Internacional de Educación y Aprendizaje, celebarado en la Universidad CEU San Pablo. Madrid, España, julio de 2015.

Exposiciones Colectivas:

“Ahogando angustias”, Galeria de la Facultad de Bellas Artes, junio de 2008

Exposiciones colectivas de fotografía en la Galería de Bellas Artes en 1993 y 1995.

Reconocimientos

Primer Lugar, Fotografías. “Arte Emergente de Costa Rica” Premio Brasil Arte 1994 Embajada de Brasil.

El juego de los Diablitos en Boruca, magia vrs dominación.

Los Bruncas son un pueblo originario del sur de Costa Rica que ofreció gran resistencia a los conquistadores españoles. Cuentan las narraciones que, a la llegada de los españoles los indígenas les enfrentaron para defender sus territorios y posesiones, combatiendo fieramente, ataviados con hojas de plátano y máscaras.

La ceremonia se inicia en un lugar sagrado donde el brunca se comunica con sus ancestros. Es un ritual vivo, y como tal, se va transformando cada año gracias al ingenio de sus creadores que lo van “modernizando”, al incorporarle elementos actuales pero conservando la “esencia” de la leyenda.

La antigüedad de este juego es incierta pero, si tomamos en cuenta otras manifestaciones similares en el continente americano, nos aventuraríamos a pensar que sus orígenes se remontarían alrededor de doscientos años. Sin embargo, como los datos se han transmitido por medio de las narraciones orales, no se puede precisar una fecha exacta.

En el juego los participantes encarnan guerreros llamados diablitos. El termino diablito no tiene relación con aspectos demoniacos, brujerías o actos de hechicería. El jugador es un guerrero y un defensor, salta eufórico, ataca al enemigo que viene a dominar y exterminar su cultura.

La celebración es el renacimiento de la etnia, es un encuentro con su identidad que se defiende y que se desea conservar. Se representa y recrea un episodio histórico; es la lucha a muerte entre el conquistador español y el indígena. En esta celebración, el indígena vence al invasor, es la única danza latinoamericana donde claramente se evidencia este desenlace.

El juego de los Diablitos une a la comunidad de Boruca. Es para ellos una fiesta que se espera y prepara con emoción y orgullo. Pero además es una celebración que ellos quieren que sea respetada como una tradición costarricense y en este sentido podemos entenderla como una de las primeras batallas por la independencia de nuestra patria

La ceremonia tiene una organización específica y, como tal, ha evolucionado a lo largo de los años, pero mantiene los aspectos primordiales y culturales de su estructura ancestral. Establece patrones de jerarquía organizativa y brinda la oportunidad a toda la comunidad de desempeñar diferentes papeles. Admite a los visitantes para que observen pero no para que participen y, más recientemente, con el auge global, esta actividad se presenta como atractivo turístico nacional e internacional.

Personajes

En la celebración los participantes encarnan diversos roles a saber, el Diablo Mayor que es el personaje con mayor autoridad, guía a los diablitos en su lucha contra el toro. Los Diablos Acompañantes que junto al Diablo Mayor participan en todos los eventos y ayudan a dirigir a los demás personajes.

Los Arreadores tienen la función de mantener el orden. Si un diablito incumple alguna de las reglas, deben llamarle la atención o comunicarlo al Diablo Mayor. Visten igual que los diablitos pero llevan la máscara en la parte de atrás de la cabeza; esta posición les permite una mejor visibilidad.

Los Toreros encarnan al personaje del toro que representa al español, arremeten contra los diablitos, tumbándolos por el suelo.

Los Diablitos son el grupo más numeroso de los participantes, representan a los valientes guerreros bruncas. Elaboran una o dos llamativas máscaras que les identifican.

Los Carniceros destazan al toro en forma simbólica, ofrecen, reparten su carne y su sangre entre los pobladores. Van vestidos de forma absurda, llevan pelucas de colores, anteojos para el sol, pedazos de computadoras y armas.

El Perro aparece el último día por la tarde, su función es guiar a los diablitos en la búsqueda del toro.

El Toro representa al invasor español que llegó a tratar de dominar al aborigen costarricense. Es fuerte y violento, y su misión es golpear y tumbar a los diablitos.

Los Músicos animan los diferentes momentos de la ceremonia cultural.

Secuencia de los acontecimientos

La fiesta de los Diablitos consta de varias etapas. Inicia con la Nacencia en la que, danzan hasta el amanecer. A la mañana siguiente el Diablo Mayor suena el caracol para reunir a los diablos y empezar el enfrentamiento con el toro. Se inician los recorridos por toda la comunidad y se repiten durante los tres días de la celebración.

Al tercer día ocurre La tumbazón en una especie de redondel acordonado en el centro del pueblo. El toro arremete contra los diablitos que van cayendo poco a poco sin levantarse de nuevo, el último en caer es el Diablo Mayor. El toro que logró deshacerse de todos los diablos al tumbarlos, emprende la huida hacia las montañas.

Después de un lapso de tiempo tumbados, se levanta el Diablo Mayor, suena su cambute y los diablitos resucitan. Al notar la ausencia del toro inician su búsqueda guiados por el perro, encuentran al toro camuflado entre hojas y maleza, lo soguean y regresan al pueblo para sacrificarlo.

Se hace una fogata, en la cual el toro se sacrificará y se repartirá su carne y su sangre (chicha) entre los diablitos; es un momento de gran emotividad, el toro finalmente será lanzado a las llamas, se le retira antes la máscara que se conserva y custodiara un año más; se realiza una danza del fuego.

Las Máscaras

La máscara resguarda la identidad del indígena, protege su rostro del invasor, le confiere furia y un aspecto sobrenatural.

Las primeras eran diferentes, consistían en un trozo de madera tallado rudimentariamente, ojos, nariz y boca. Se les agregaba pedazos de pieles con pelo, o algún tipo de cuero o materiales orgánicos que lo simularan. Se teñían con achiote o carbón, se tallaban días antes de la ceremonia y daba igual guardarlas, botarlas o quemarlas.

Actualmente se continúan confeccionando en madera de balsa o cedro, fácil de tallar y manejables. Tienen diferentes temáticas, usualmente de la naturaleza, flora, fauna y el hombre. Algunas son policromas y con diferentes accesorios como plumas, mecates, cuentas de colores, aunque las hay menos elaboradas e inclusive monocromáticas.

Las máscaras son cada vez más elaboradas y se considera que se encuentran en proceso constante de evolución conforme nacen nuevas generaciones de artesanos.

 

 

 

 

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